Día Internacional de Las Familias

El 15 de mayo se conmemora el Día Internacional de las Familias, propuesto por Naciones Unidas, para crear conciencia, visibilizar y valorar el papel fundamental de este grupo primario no solo en la crianza de los y las menores desde la primera infancia, sino también su papel de suma importancia en la educación y las oportunidades de aprendizaje que lleva a cabo las familias.

Bien es cierto que el concepto de familia no es uno, es un concepto que se ha ido transformando a lo largo del tiempo, evolucionando conjuntamente con las tendencias mundiales y los cambios demográficos, pues como bien sabemos, la sociedad no es estática, siempre está en permanente dinamismo, y lo mismo pasa con las familias. Hoy día ¿qué es una familia? ¿Es aquella que nos une por sangre? Cada uno/a tiene en su imaginario su propia representación de la familia, puesto que esta es tan diversa como personas hay en el mundo. Una familia puede estar constituida por un papá y una mamá, dos papás, dos mamás, un papá, una mamá, dos abuelos, una abuela… Puede ser un conjunto de personas con la que nos unan lazos sanguíneos como no, e incluso una familia es una pareja sin hijos, o una persona con una mascota… Tal y como lo percibo yo, familia es un lugar donde encontrarse a salvo en el que se convive y se tiene un proyecto de vida en común, donde reine el respeto y el amor.

Una cosa que se puede sacar en claro es que la familia constituye la unidad básica de la sociedad, es nuestro primer contacto con ella, nuestro primer contacto con las personas, con un grupo de personas al que pertenecemos es a la familia, es donde cada persona, unida por lazos de sangre o afinidades logra proyectarse y desarrollarse.

¿Entonces, tener una familia es importante? Por supuesto, por eso siempre se pretende que los y las menores puedan permanecer siempre dentro de su núcleo familiar y en caso de no poder ser así, intentar que estos/as tengan la oportunidad de pertenecer y desarrollarse en una familia adecuada. De hecho los/as niños/as tienen derecho a no ser separados de su familia, ningún niño/a debe ser separado de sus padres, a menos que sea por su propio bien.

¿Por qué es tan importante para un menor o una menor la familia? Pues porque los conocimientos aprendidos de sus padre/s y/o madre/s, y personas de su núcleo familiar, serán los modelos que necesitará la persona para fortalecer su identidad y las habilidades básicas de comunicación y relación con la sociedad.

¿Y qué lleva a una familia a progresar y mantenerse unida? Nadie puede tener la receta perfecta de ello, pero los ingredientes que necesariamente necesitaremos será demostrar confianza desde la infancia, basado en el ejemplo y la coherencia entre lo que se dice y se hace – hay que recordar que siempre seremos el modelo de referencia para los/as menores -. Además, fortalecer y reconocer las habilidades y condiciones de los y las integrantes de la familia, así como valorar y aceptar a los/as integrantes del núcleo familiar con sus cualidades y defectos; permitirá crecer con autoestima, independencia y con la habilidad de reconocer errores y repararlos.

Este año, creo que las familias cobran más fuerza e importancia que nunca, ya que son las familias quienes se llevan la peor parte de la crisis, se ven obligadas a proteger a los/as miembros de su familia, de cuidar de sus hijos/as que no pueden asistir a la escuela, o cuidar de sus padres/madres o abuelos/as, y de continuar con sus responsabilidades laborales. Además, por si no fuera poco, en tiempos de agitación económica, como la existente actualmente, provoca que la pobreza se agudice. Una muestra de ello también es como Canarias fue en abril la única comunidad de toda España en la que los precios subieron pese a ser esta una de las comunidades más golpeadas por el parón de la actividad económica provocado por la alerta sanitaria del coronavirus según la estadística publicada por el Instituto Nacional de Estadística, que permite concretar hasta qué punto subieron los precios en Canarias de los productos necesarios para cubrir las necesidades básicas de los ciudadanos y las ciudadanas durante el confinamiento. Si a esto le añadimos que en el IX Informe “El Estado de la Pobreza”, elaborado antes de esta pandemia por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en Canarias, mencionaba que el 36% de la población canaria está en riesgo de pobreza y exclusión social, podemos concluir que un buen escenario no se nos queda para el futuro de las familias canarias en particular y para los Servicios Sociales.

Por este motivo, es necesario que se de el mayor apoyo posible a las familias vulnerables, a aquellas personas que han perdido sus ingresos, a las personas que habitan en viviendas inadecuadas, a las que tienen niños pequeños, personas mayores o miembros con diversidad funcional a su cargo.

¡Feliz día de las familias! No dejemos de luchar.

Confinamiento y ciudadanía

¿Estamos esperando volver a la normalidad o estamos listos y listas para construir algo diferente?

Hace unos días, leía por mis redes sociales la oración escrita anteriormente y me hizo reflexionar. Si bien es cierto que toda esta nueva situación llena de transformaciones ha reformulado la cotidianidad, nos ha llevado a cambiar como personas y cambiar la manera en la que concebíamos la vida, también todos y todas estamos aprendiendo de esta situación.

Han sido momentos muy polémicos, donde más que nunca se apunta el señalar al otro o la otra por la irresponsabilidad.

Pero pocas personas – al menos de mi entorno – se han parado a pensar o han manifestado lo siguiente. El diseño urbano de nuestras ciudades no está estructurado para pasar tiempo y disfrutar de espacios comunes amplios, aún menos cerrando los parques por ejemplo. Si no contamos con este tipo de espacios y todas las personas que estamos confinadas salimos a la calle, deseosas de poder sentir la libertad de estar fuera de casa, puede ser razonable que sí o sí se crean aglomeraciones en determinadas zonas, especialmente en las ciudades. Hemos ido dejando de lado poco a poco a lo largo del tiempo la vida comunitaria por la sociedad frenética en la que vivimos, donde nuestros espacios de ocio -casualmente relacionados con la economía – son centros comerciales, cines, restaurantes… Poco queda de reunirse en plazas, parques, disfrutar de la calle. Lo cierto es que nuestras zonas de residencia han quedado en ser lugares de paso, donde tener una casa donde alojarnos y una cama donde descansar y de ahí al trabajo / centro de estudio y lugares de ocio antes comentados.

La vida comunitaria está abandonada y con ello la creación de espacios donde crearla y perpetuarla.

Asociaciones de vecinos/as casi sin uso y sin poder en los barrios, parques y plazas donde apenas existe vida debido a la baja natalidad y escasez de hábitos saludables, porque aquellos que se llenan, muchas veces encontramos consumo de drogas.

Por otra parte, hace unos días también se difundió un vídeo en la Avenida de la Playa de Las Canteras, zona de La Cícer, donde se reflejaba el buen comportamiento y la no aglomeración de las personas. Da la casualidad que justamente este vídeo fue tomado en la franja horaria en la que salen a pasear personas adultas mayores y personas dependientes con su cuidador o cuidadora. ENHORABUENA a todas esas personas por respetar y educar con el ejemplo. ¡Y qué lastima que personas adultas y jóvenes no lo hagamos! Nosotros y nosotras como personas adultas y jóvenes debemos de ser ejemplo de las generaciones que vienen detrás. Por supuesto, hablo en general, puesto que nuestra sociedad es diversa y dentro de ella existen personas responsables e irresponsables independientemente de la edad. Aun así, especial reconocimiento a este grupo de población, las personas adultas mayores, puesto que a pesar de ser responsable, muchas veces reciben quejas de jóvenes y adultos/as por tener encima de ellos/as el prejuicio de “son como niños/as”, “no entienden las cosas”, “no respetan”. En esta ocasión se ha reflejado el civismo de este colectivo y ¿puede ser que también esto se deba a que este colectivo pertenece al grupo de riesgo y por ello son más conscientes del peligro y atienden mejor a las normas del gobierno?

Y hablando de responsabilidad e irresponsabilidad… La irresponsabilidad no solo se trata de no respetar las normas, sino que si vemos o detectamos que estas no se cumplen, avisar a la policía, pues los y las agentes sabrán cómo actuar. Civismo y ciudadanía van de la mano. Si como personas que respetamos las normas y condiciones no actuamos sobre aquellas que no lo hacen, seguiremos formando parte de la propagación de ese tipo de conductas. De nada sirve la queja o señalar si no tomamos acción como avisar a la policía, difundir en nuestro entorno las nuevas medidas que van saliendo… Debemos de aportar todos y todas, porque solo juntos y juntas saldremos de esta.

“Compromiso individual hacia un esfuerzo grupal. Eso es lo que hace de un equipo, una compañía, una sociedad y una civilización funcionen”

Vincent Lombardi.

Para ir finalizando, me anima ver cuántas personas empiezan a activar hábitos de vida saludable con este confinamiento y este proceso de desescalada. Ojalá podamos seguir manteniendo este tipo de hábitos como salir a correr o a caminar a lo largo del tiempo, pues solo reporta beneficios a nuestra salud física y mental. Y también dejar atrás todo tipo de comentarios tan feos y llenos de negatividad, rabia y odio como “ahora se ponen a correr cuando no han hecho deporte en su vida”. Empecemos a valorar las cosas positivas, los cambios y comienzos positivos.

Friendly reminder: Apoyemos ahora más que nunca a los pequeños comercios, los comercios locales, son quienes más notan el peso de esta crisis. Esto es grave, intentemos que prosperen esas pequeñas economías, para que cojan fuerza y presencia con paciencia, tranquilidad y capacidad de adaptación y sorpresa.

P.D.: Intentemos respetar e informarnos lo máximo posible sobre cada norma que sale en cada fase de desescalada y ante alguna duda, llamar a la policía, que nos informan sin ningún problema. ⚠️ El WhatsApp habilitado por el gobierno, HispaBot – Covid19, funciona súper bien: +34 600 80 28 02 📱 

Ahora que empezamos a valorar las relaciones interpersonales, el salir a la calle, el sentir el aire y el sol, es un buen momento para empezar a crear vida en nuestros barrios y demandar más espacios, así como cuidar los ya existentes.

Por fin los/as menores se apoderan de la calle.

Ante esta crisis sanitaria, creo que se han olvidado de los/as menores, se ha maltratado muchísimo a este colectivo – y a muchos más – . Todavía no me puedo creer cómo se han vulnerado los derechos del niño como es el derecho a la educación, ya que cuántos niños/as no tienen acceso a Internet o una herramienta adecuada para acceder a clases online, y más aun en Canarias donde el 36% de la población está en riesgo de pobreza y exclusión social, tal y como se recoge en el informe “El estado de la pobreza” de la Red Europea de Lucha contra la pobreza y la Exclusión Social en Canarias.
O el derecho a la recreación y esparcimiento, a jugar y divertirse, para desarrollarse psicológicamente y les permita desarrollar aspectos sociales fundamentales para convertirse en adultos estables emocionalmente. Esto nos demuestra, que pilares fundamentales del Estado de Bienestar como son sanidad y educación se han debilitado con el paso de los años y cómo se debilitará otro pilar tan importante como es el de Servicios Sociales debido a las consecuencias económicas y sociales de este fenómeno.
Como mencionaba en Twitter, tanto niños/as y preadolescentes deben de poder disfrutar pequeños momentos en los que puedan coger el sol y pasear aunque sea limitado por día, estamos jugando con la salud psicosocial de nuestros/as menores y más aún en Canarias, donde el porcentaje de gravedad no es tan alto como en Madrid. 

Tras protestar mucho, por fin podrán salir a la calle todos/as los/as menores que residen en España.

¿De qué manera podremos salir a la calle con los/as menores?

  • Los/as menores de 14 años deben ir acompañados/as por un adulto.
  • Se podrá salir con un máximo de tres niños por adulto/a.
  • Las salidas deberán ser de una hora como máximo.
  • El horario de esta salida será entre las 9:00 horas y las 21:00 horas.
  • Deberemos seguir respetando los dos metros de distancia con terceros/as.
  • Seguiremos cumpliendo con las medidas de prevención e higiene recomendadas.
  • Si el/la adulto/a no es el progenitor, padre, madre, tutor/a, curador/a, acogedor/a o guardador/a legal de hecho, deberán contar con una autorización.
  • No podrán salir los/as menores que presenten síntomas o tengan que mantener cuarentena.
  • No podrá accederse a espacios recreativos infantiles al aire libre ni a instalaciones deportivas pero sí a espacios naturales y zonas verdes autorizadas.

Consejo.

La asociación española de Abogados de Familia aconseja a padres y madres que lleven el libro de familia durante estos paseos. Lo que sí será necesario tener siempre a mano el documento de identidad tanto de adultos/as como menores si estos/as tuvieran.

¿Y los/as adolescentes pueden salir?

Los/as mayores de 14 años pueden salir a la calle a realizar las tareas autorizadas para adultos, si así lo consideran los padres y/o madres.

¿Juguetes, sí o no?

 Los/as menores de 14 años podrán salir a la calle con sus juguetes y patinetes o bicicletas dado que nada de ello lo prohíbe la norma. Sin embargo, al sí explicitar que se deben mantener las medidas de prevención, no deberán intercambiarlos con otros niños y niñas. 
Fuente: Elaboración propia.

Consejos

Los/las niños/as se pueden contagiar si tocan cosas que tienen el virus, de ahí estar siempre pendientes de seguir las normas de higiene.

El virus no está en el aire. El virus está en las personas y en lo que tocan. Por eso debemos de estar muy atentos/as en que respeten la distancia social y cumplan junto con nuestra ayuda, las normas prevención e higiene ya establecidas.

En un espacio abierto, sin personas alrededor (2 metros, distancia recomendada) y sin tocar nada, la probabilidad de contagio es mínima, según pediatras.

Es importante estar calmados/as, si nos notan nerviosos/as, más se moverán.

No asustarnos si tocan algo, llevemos siempre agua y jabón para poder lavarnos las manos.

No gritemos, ni amenacemos, si actuamos bajo el miedo, el descontrol aparecerá, además su cerebro no aprende si nos ve enfadados.

Recuerda que estas salidas son importantes para su salud mental, no estresemos a los/as menores.

Antes de cada salida, debemos de informar cómo lo haremos.

Si no quiere salir, respetamos su decisión y pospondremos la salida.

Si quiere salir, lo/la acompañaremos y tendremos en cuenta tanto sus emociones y comportamientos como los nuestros.

Al volver de cada salida, es conveniente recordar lo que ha hecho bien y recordar las normas. Hablar de la experiencia en positivo nos ayudará mucho a compartir las experiencias entre adultos/as y menores.

Para más información, siempre fuentes oficiales: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/GUIA_DE_BUENAS_PRACTICAS_EN_LAS_SALIDAS_DE_LA_POBLACIOON_INFANTIL_DURANTE_EL_ESTADO_DE_ALARMA.pdf?fbclid=IwAR2hRT6jra_ftxJt-iQ4ejCGViJtyKpcs0KFM_jyxzlbsfTvqP_W-xvCQ5Q

Tips para combatir esta crisis sanitaria en casa

En primer lugar, me gustaría decir que estoy finalizando un curso sobre estrés y ansiedad en adultos y menores. Me ha sorprendido mucho que diversos estudios revelan que en tiempos de crisis aumenta hasta un 20% y 40% las patologías depresivas, patologías psicosomáticas, ansiedad, consumo de drogas y los trastornos del sueño.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es definida como la alerta del organismo ante situaciones amenazantes. Estas tienen que ver con el futuro, con la anticipación que hacemos de los sucesos. La ansiedad es una emoción natural, presente en todos los humanos, que resulta muy adaptativa pues nos pone en alerta ante una posible amenaza. La ansiedad es una emoción caracterizada por el sentimiento de miedo, temor, aprensión, inseguridad, como consecuencia de que el individuo siente amenazados sus intereses, cuenta con medios insuficientes, tiene dificultades para emitir las conductas adecuadas, desconfía de sus capacidades, se muestra insatisfecho del éxito alcanzado, o tiene problemas para mantener dichos logros.

¿Qué es el estrés?

El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional el cual se manifiesta en cualquier situación o pensamiento que nos haga sentir a frustrados/as, furioso/as o nerviosos/as, como puede ser estar vivenciando una crisis y un confinamiento. El estrés es un fenómeno muy extendido en la actualidad. Las causas que propician la aparición de sus síntomas son muchas, sin embargo, el estilo de vida y la cultura de las sociedades occidentales contribuyen notablemente al surgimiento de esta afectación. Existen distintos tipos de estrés: estrés agudo, estrés crónico, estrés post-traumático, etc.

¿Cómo combatir la ansiedad en tiempos de crisis?

Bien, aquí te dejo unas imágenes donde te dejo unos tips para combatir la ansiedad en estos momentos, así pues, también te extiendo información debajo de las imágenes.

Tip.1 Crearse un espacio propio es fundamental para mantener cierta sensación de rutina y poder concentrarnos mejor si tenemos que estudiar o trabajar en casa. Lo ideal es que sea un espacio tranquilo y donde te sientas cómodo/a.

Tip. 2 No podemos estar todo el día en pijama, esto sólo hará que tengas la sensación de que las horas pasan más lentas además de que a la larga esto puede bajar nuestro estado de ánimo y vestirnos de calle nos ayuda a activarnos tanto física como mentalmente.

Tip. 3 Tener un horario nos provocará una sensación de tener equilibrio en esta situación tan anómala. El horario te permitirá estructurar el día y reducirá la probabilidad de que nos aburramos o nos angustiemos por estar todo el día encerrado/a en casa.

Tip. 4 Nos podemos marcar objetivos de trabajo, estudio, cosas pendientes que has querido hacer y nunca has tenido tiempo, de mimarnos… Pueden ser objetivos diarios y escribirlos en una pequeña lista, la cual nos dará una sensación de autorrealización y aumentará tu motivación.

Tip. 5 Cuando creemos nuestro horario, introduce pequeñas pausas para descansar donde podremos comer algo, mirar el móvil… Se trata de tener una sensación de rutina lo más semejante a cuando podíamos salir a la calle.

Tip. 6 Debemos de tratar tener nuestro cuerpo activo para aliviar tensiones y descentrar tu atención del momento actual tan crítico que estamos viviendo. Además, disminuiremos nuestra ansiedad y evitará ingestas grandes de alimentos.

Tip. 7 Podemos aprovechar ahora que tenemos tiempo, cocinar más sano e incluso experimentar en la cocina. Comer sano nos ayudará a tener buenos niveles de energía.

Tip. 8 Antes de este confinamiento seguro que teníamos actividades de nuestro interés que no podíamos realizar por vernos desbordados/as. Ahora podemos rescatarlas y dedicarle tiempo: meditar, leer, ver una serie, pintar, cocinar, hacer manualidades, ordenar…

Tip. 9 Evitemos estar pendientes de las noticias, redes sociales… Ya que existe mucha desinformación en muchos casos, fake news… Todo esto nos aumentará la sensación de nervios o ansiedad. Si queremos estar informados/as consultemos fuentes oficiales.

Tip. 10 Evitemos hablar siempre del problema. Selecciona bien la información. Localiza los pensamientos que te generan malestar para tratarlos. No niegues tus emociones. La meditación o relajación nos ayudan a tener un estado mental saludable. Cuida de ti para cuidar de otros.

Además, también en este curso aparecieron pautas para familias con niños/as y adolescentes, las cuales nos pueden ayudar a sobrellevar esta situación, ya que tanto los/as niños/as como los adolescentes también están viviendo esta crisis con gran incertidumbre. Hay que tener presente que el estrés y la ansiedad se puede manifestar en cualquier momento del ciclo vital, así que los/as menores no están exentos/as de vivenciarlo. Además, esta situación es especialmente complicada para los/as niños/as y adolescentes, a los que les es más complicado de comprender todo lo que está sucediendo. Además, para los/as menores es muy importante las relaciones sociales y realizar actividades de ocio y deportivas

Pautas para familias con niños/as y adolescentes.

  • Debemos tener claro que esta es una situación extraordinaria para la que nadie nos ha preparado, así que es normal sentir miedo. Debemos permitirnos sentir malestar, tanto nosotros como los menores.
  • Es importante recordar que seguimos siendo modelos de referencia de nuestros hijos, y especialmente en este momento tan anómalo.
  • Debemos adaptar la información relativa a la crisis sanitaria a la etapa evolutiva de los menores. No debemos mentir ni evitar hablar del tema, pero sin estar continuamente hablando de ello.
  • Sentirnos vulnerables es lógico e inevitable, pero es importante demostrarles a los niños/as seguridad y confianza.
  • Hay que tratar de mantener una actitud positiva, como hemos visto previene el malestar emocional.
  • Hay que recordar que no estamos solos. Hay servicios de apoyo a personas y familias. Por ejemplo, desde el Gobierno de Canarias han habilitado un servicio de atención psicológica a través del teléfono de emergencias 900.112.061

– Ahora más que nunca tu hijo o hija necesita normas y límites que doten de organización y normalidad su día a día.

Las normas ayudan a cuidar su autoestima y además, fomentan su autonomía emocional. Entienden que son capaces de hacer cosas, de asumir responsabilidades, de comportarse adecuadamente.

La autonomía desde el punto de vista emocional significa ser capaces de asumir nuestras propias responsabilidades y consecuencias.

Las normas y los límites ayudan a los adolescentes a tener una guía de su conducta y a saber hasta dónde pueden llegar. Los adolescentes suelen tensar la cuerda, es una etapa de aprendizaje social y experimentación, por lo que suelen probar donde están los límites.

Establecer límites significa querer bien y mejor a tu hijo o hija, significa que nos preocupamos por ellos/as y queremos que en el futuro sean individuos autónomos, adaptados y hábiles personal y socialmente hablando.

Sentir frustración y enfado es normal en esta situación. A tu hijo/a le ocurre lo mismo.

El conflicto es la manifestación sana de un desacuerdo y la comunicación es la herramienta para solucionarlo.

Hay que ser consciente de que nuestro estado emocional y el de tus hijos/as influye en el modo en el que nos comunicamos y nos relacionamos.

Evitemos poner el foco en lo negativo, enfoquemos nuestra atención hacia la actitud de colaboración y los logros cumplidos.

Escuchar, empatizar y ser firme, cuando es necesario, significa dotar a tus hijos/as de herramientas para tolerar la frustración.

Es inevitable no tener momentos y situaciones en los que mantener una buena comunicación con los/as niños/as y adolescentes sea costoso, pero es momento de esforzase, de no caer en la negatividad y la frustración. Algunas recomendaciones a tener en cuenta para que esa necesaria comunicación familiar sea positiva, especialmente en aquellos casos donde hay adolescentes requiere paciencia y aquí te dejo unas cuantas pautas.

Evita negar la emoción. Necesitamos darnos permiso para sentirnos mal y con nuestro ejemplo, permitir a nuestros/as hijos e hijas expresar las emociones.

No es tu enfado, es el suyo. Permite al niño/a o adolescente que se enfade, es un sentimiento necesario, pero diferenciemos cuándo es su enfado y cuándo es el nuestro.


Fomenta la comunicación. Debemos estar dispuestos a hablar pero también permitirles que sean ellos/as mismos/as los que expresen qué es lo que necesitan, sin adelantarnos.


La importancia de los pequeños detalles. Deja mensajes o notas con cosas que valoren los unos/as de los otros/as, con lo que más te gusta o te hace sentir bien. Fomenta un clima afectuoso.


No permitas que tu enfado hable por ti, si estás muy irritado/a aplaza la conversación para cuando te sientas más tranquilo/a.


Acepta a tu hijo/a. Hay muchos aspectos que desconocemos de nuestros/as hijos/as y es sano que exista esa independencia e intimidad. Si estos días has descubierto alguna “sorpresa”, no permitas que no te deje ver las muchas cualidades de tu hijo/a.


No paremos temporalmente su educación. No evitemos tener conversaciones importantes. Tenemos que seguir educando, expresa qué es lo que esperas de ellos/as.

Céntrate en lo importante. Todo lo que forme parte de nuestros valores, no es negociable, pero todo aquello que no tenga tanta importancia, es un buen momento para no tener que focalizarnos tanto en ello.

Y tengamos en cuenta que nosotros/as como padre, madre, tutor/a, educador/a… somos el ejemplo de referencia para ellos/as de cómo vivimos esta situación, somos constantemente un ejemplo de conducta.

COVID19 y cómo afrontarlo

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Llevar tanto tiempo encerrada en casa resulta duro, sobre todo siendo una persona a la que le encanta sentirse libre. Aún así, a la gran mayoría de las personas – porque habrá alguna excepción – nos está costando bastante adaptarnos a esto de no relacionarnos, porque salir de casa implica relacionarnos con el entorno. De hecho, nuestras relaciones se ven limitadas a la conversación con el/la vecino/a cuando vamos a aplaudir (si se da el caso) e ir a comprar y entablar una mínima conversación con el personal del supermercado y estamos deseando que se produzcan, o esas videollamadas con los coleguis; y es que somos seres sociales.

Sin embargo, es totalmente lícito querer separarnos del mundo y dedicarnos tiempo a nosotros/as. De hecho, este último es mi caso. Realmente soy una persona muy productiva, siempre estoy intentando aprender más y más y conocer aquello que no he descubierto, siempre me pillarás inscrita en algún curso jajaja. Pero este confinamiento, siendo una gran oportunidad para invertir en formarnos, he decidido dejarlo un tanto apartado – aunque en algún curso y en la uni me verás centrada – . De hecho he comprendido que tanto la vida como este confinamiento no se trata de una competición de productividad, sino de dedicarnos tiempo a nosotros/as y disfrutar de aquello que nos gusta y tal vez antes no apreciábamos tanto.

También me gustaría realizar un pequeño inciso, y es que aquello que se muestra en las redes sociales es una pequeña parcela de nuestra vida, así que estas no representan al 100% la vida real y como es normal, en este confinamiento está bien no estar bien. ¿A quién no le ha dado un bajón durante este período? Pues bien, también hace poquito aprendí que las emociones forman parte de nuestra vida constantemente y podemos experimentar diferentes reacciones ante un mismo estímulo debido a nuestras experiencias pasadas y conocimientos adquiridos – también existe una dotación biológica, somos seres biopsicosociales – pero lo que quiero recalcar es que no limitemos la expresión de nuestras emociones aunque éstas sean consideradas negativas o “mal vistas/ incómodas” como puede ser la tristeza, la rabia, el miedo o la pena, porque cuando negamos una emoción, empobrecemos la vivencia global de otras emociones.

Así que si estamos mal durante este confinamiento, no lo neguemos, no limitemos sentirnos así, y no nos comparemos con los/as demás, nunca sabemos que hay detrás de cada uno/a, todas las personas que conoces y publican en sus redes sociales cada día, están peleando una batalla de la que no sabes nada. Estamos acostumbrados/as a mostrar aquellas vivencias más valoradas positivamente, pero no aquellas que no son consideradas de tal manera, y todas las personas lo experenciamos, así que permítete sentirte mal y hablar de ello si lo deseas. La salud mental importa y ahora, más que nunca. No solemos tener en cuenta esta área de nuestra vida muy presente, puesto que tenemos que estar pendientes a lo que nuestro entorno y la vida frenética de hoy en día nos demanda, pero ahora, que estamos en casa, vamos a mimarnos y cuidarnos.

Y es que, este confinamiento, no estoy para nadie, porque yo también me hago falta.

Amigos/as volveré a quedar con ustedes con más energía que nunca, les echo mucho de menos, pero el desgaste que he vivido a lo largo de la vida y aquellos mimos que no me concedí en un pasado por no tener tiempo por atender otras cosas, me los estoy dedicando ahora. ♥