Confinamiento y ciudadanía

¿Estamos esperando volver a la normalidad o estamos listos y listas para construir algo diferente?

Hace unos días, leía por mis redes sociales la oración escrita anteriormente y me hizo reflexionar. Si bien es cierto que toda esta nueva situación llena de transformaciones ha reformulado la cotidianidad, nos ha llevado a cambiar como personas y cambiar la manera en la que concebíamos la vida, también todos y todas estamos aprendiendo de esta situación.

Han sido momentos muy polémicos, donde más que nunca se apunta el señalar al otro o la otra por la irresponsabilidad.

Pero pocas personas – al menos de mi entorno – se han parado a pensar o han manifestado lo siguiente. El diseño urbano de nuestras ciudades no está estructurado para pasar tiempo y disfrutar de espacios comunes amplios, aún menos cerrando los parques por ejemplo. Si no contamos con este tipo de espacios y todas las personas que estamos confinadas salimos a la calle, deseosas de poder sentir la libertad de estar fuera de casa, puede ser razonable que sí o sí se crean aglomeraciones en determinadas zonas, especialmente en las ciudades. Hemos ido dejando de lado poco a poco a lo largo del tiempo la vida comunitaria por la sociedad frenética en la que vivimos, donde nuestros espacios de ocio -casualmente relacionados con la economía – son centros comerciales, cines, restaurantes… Poco queda de reunirse en plazas, parques, disfrutar de la calle. Lo cierto es que nuestras zonas de residencia han quedado en ser lugares de paso, donde tener una casa donde alojarnos y una cama donde descansar y de ahí al trabajo / centro de estudio y lugares de ocio antes comentados.

La vida comunitaria está abandonada y con ello la creación de espacios donde crearla y perpetuarla.

Asociaciones de vecinos/as casi sin uso y sin poder en los barrios, parques y plazas donde apenas existe vida debido a la baja natalidad y escasez de hábitos saludables, porque aquellos que se llenan, muchas veces encontramos consumo de drogas.

Por otra parte, hace unos días también se difundió un vídeo en la Avenida de la Playa de Las Canteras, zona de La Cícer, donde se reflejaba el buen comportamiento y la no aglomeración de las personas. Da la casualidad que justamente este vídeo fue tomado en la franja horaria en la que salen a pasear personas adultas mayores y personas dependientes con su cuidador o cuidadora. ENHORABUENA a todas esas personas por respetar y educar con el ejemplo. ¡Y qué lastima que personas adultas y jóvenes no lo hagamos! Nosotros y nosotras como personas adultas y jóvenes debemos de ser ejemplo de las generaciones que vienen detrás. Por supuesto, hablo en general, puesto que nuestra sociedad es diversa y dentro de ella existen personas responsables e irresponsables independientemente de la edad. Aun así, especial reconocimiento a este grupo de población, las personas adultas mayores, puesto que a pesar de ser responsable, muchas veces reciben quejas de jóvenes y adultos/as por tener encima de ellos/as el prejuicio de “son como niños/as”, “no entienden las cosas”, “no respetan”. En esta ocasión se ha reflejado el civismo de este colectivo y ¿puede ser que también esto se deba a que este colectivo pertenece al grupo de riesgo y por ello son más conscientes del peligro y atienden mejor a las normas del gobierno?

Y hablando de responsabilidad e irresponsabilidad… La irresponsabilidad no solo se trata de no respetar las normas, sino que si vemos o detectamos que estas no se cumplen, avisar a la policía, pues los y las agentes sabrán cómo actuar. Civismo y ciudadanía van de la mano. Si como personas que respetamos las normas y condiciones no actuamos sobre aquellas que no lo hacen, seguiremos formando parte de la propagación de ese tipo de conductas. De nada sirve la queja o señalar si no tomamos acción como avisar a la policía, difundir en nuestro entorno las nuevas medidas que van saliendo… Debemos de aportar todos y todas, porque solo juntos y juntas saldremos de esta.

“Compromiso individual hacia un esfuerzo grupal. Eso es lo que hace de un equipo, una compañía, una sociedad y una civilización funcionen”

Vincent Lombardi.

Para ir finalizando, me anima ver cuántas personas empiezan a activar hábitos de vida saludable con este confinamiento y este proceso de desescalada. Ojalá podamos seguir manteniendo este tipo de hábitos como salir a correr o a caminar a lo largo del tiempo, pues solo reporta beneficios a nuestra salud física y mental. Y también dejar atrás todo tipo de comentarios tan feos y llenos de negatividad, rabia y odio como “ahora se ponen a correr cuando no han hecho deporte en su vida”. Empecemos a valorar las cosas positivas, los cambios y comienzos positivos.

Friendly reminder: Apoyemos ahora más que nunca a los pequeños comercios, los comercios locales, son quienes más notan el peso de esta crisis. Esto es grave, intentemos que prosperen esas pequeñas economías, para que cojan fuerza y presencia con paciencia, tranquilidad y capacidad de adaptación y sorpresa.

P.D.: Intentemos respetar e informarnos lo máximo posible sobre cada norma que sale en cada fase de desescalada y ante alguna duda, llamar a la policía, que nos informan sin ningún problema. ⚠️ El WhatsApp habilitado por el gobierno, HispaBot – Covid19, funciona súper bien: +34 600 80 28 02 📱 

Ahora que empezamos a valorar las relaciones interpersonales, el salir a la calle, el sentir el aire y el sol, es un buen momento para empezar a crear vida en nuestros barrios y demandar más espacios, así como cuidar los ya existentes.

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